El PISA y los políticos

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Informan los medios de comunicación sobre los exámenes PISA (sigla de Programme for International Student Assessment) realizados hoy a unos 40 000 alumnos españoles.

Pero se trata, en realidad, de un examen al sistema educativo español, ideado y gestionado por políticos. Y hay que decir que éstos suelen suspender: España no ha resistido, hasta ahora, la comparación con la mayoría de los países europeos… y algunos no europeos como Singapur, Japón, Australia o Corea del Sur.

El nivel educativo español es deficiente en expresión escrita, cálculo matemático y resolución de problemas cotidianos, y sólo en ciencias se aproxima al nivel medio de la OCDE. Por añadidura, Televisión Española acaba de informar de que la tasa de abandono escolar es superior en España al resto de Europa.

Cuando la administración educativa ordena realizar exámenes en Primaria o Secundaria —como las pruebas CDI en la Comunidad de Madrid— tiene una intención espuria: demostrar que sirve para algo, aunque ello consista en controlar a los profesores, por lo visto únicos responsables de los frecuentes malos resultados del alumnado en tales pruebas.

Con el Informe PISA, en cambio, los examinados son los legisladores. Y es lamentable que cada año dejen a nuestro país en tan pésimo lugar. En efecto, creemos que el fracaso educativo español se debe al mangoneo y la ineptitud de unos funcionarios políticos carentes de nociones pedagógicas elementales, pero sobrados de sectarismo. Aquí esto se da por válido, porque no hay contrapoder que neutralice esa influencia; pero para la OCDE ni vale ni da resultado: nuestro sistema educativo es malo.

(Facebook, 20 / abril / 2015)

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¿Tampoco para la vida real?

formulario

¿Puede un alumno no saber cómo se rellena un formulario?

Un pedagogo nos ‘consuela’ desde una tertulia radiofónica: la categoría estudiada por el último informe PISA (resolución de problemas de la vida real), «no tiene que ver con el sistema educativo en sí».

Sorprende un poco tanta ignorancia: si el sistema no educa, básicamente, para ayudar a los alumnos en su desenvolvimiento diario y vital, ¿para qué otra cosa sirve? ¿Para, como se dice en la calle, ‘fabricar desempleados’? ¿Como ‘guardería’ temporal antes de adquirir esa condición?

Un sistema educativo que no pertreche a los alumnos para ayudarles a resolver problemas cotidianos es un instrumento inútil, desechable por principio, limitador de las futuras posibilidades laborales y, por si esto fuera poco, malversador del dinero público.

(Facebook, 3 / abril / 2014)