El dictador infantil

Un niño dictador no es sólo un niño caprichoso: es un niño infeliz. Dicta porque necesita algo; por lo general, cariño, cercanía, atención. A la vez, hay que armarse de paciencia y hacerle ver lo que el filósofo Julián Marías llamó ‘vigencia de los usos’: es decir, que existen los horarios, los modales y las formas de hablar, comportarse y vestirse adecuadas; que hay cosas que pueden hacerse y cosas que no a fin de vivir en sociedad. Y es necesario mostrar al niño estos usos, con toda la delicadeza posible, por supuesto sin violencia, pero también sin complejos. (Los padres que por un ‘liberalismo’ mal entendido no hacen esto, en realidad condenan a sus hijos a la ignorancia y al primitivismo de una naturaleza incapaz de hacerse a sí misma; la educación es necesaria, no una opción en el caso humano, para constituirnos como personas: sólo los perritos y las gallinas saben por instinto lo que deben hacer.)

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El libro del psicólogo Javier Urra que ha inspirado mi reflexión sobre la dictadura infantil.

Los pequeños monstruitos autosuficientes, los niños que pretenden a toda costa imponer su santa voluntad, muestran un modo de ser que les hará sufrir, porque tarde o temprano se darán cuenta de que su entorno cercano no acepta el chantaje —al contrario que sus padres— ni se somete a su capricho. Lo cual no significa que el niño no pueda ser creativo, socialmente innovador —como los artistas de todas las épocas— o deba plegarse sin más a las convenciones sociales, porque el apocamiento es tan malo como la dictadura. Cada niño tiene, desde su personalidad única, algo nuevo que aportar a este mundo y es básico no coartar esa originalidad: la normativización exagerada, la falta de libertad, las rutinas de las que no puede el niño salir, son contrarias a su necesidad de autonomía.

Y no hay maduración de la personalidad sin autonomía. Da igual lo que los padres crean: todos los niños acaban siendo adultos que deben hacer su vida por sí mismos. Entorpecer este proceso por miedo o sobreprotección no hace sino ralentizar lo que de todas formas habrá de llegar… ineludiblemente. Proteger no es evitar, sino formar criterio; es decir, no se trata de impedir que el niño sea autónomo, sino de prepararle mental y prácticamente para que, cuando lo sea, elija de un modo óptimo. Y todo esto, ¿hay que hablarlo? Sí, pero, sobre todo, mostrarlo: es la educación por el ejemplo, tan imponente siempre. No digo a mi hijo que lea: ¡leo yo!

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El cuento de Karen Blixen

¿Se duermen los niños todavía tras escuchar un cuento? La función del cuento es lingüística, pues enseña a los niños la estructura de un idioma y su vocabulario, y es también imaginativa: a través de él, el niño vive vicariamente las experiencias de otras personas. Y este trasladarse a otras vidas amplía la suya y la enriquece.

En los adultos, la función es similar: a través de la literatura, como a través del cine, se vive lo que de otro modo quizá no se vivirá nunca; imaginariamente se está en otro país, se es otra persona, se piensa de otro modo, se viaja a un futuro distópico o a un pasado lejano. Los libros fomentan así la tolerancia.

Leemos, por lo tanto, no sólo por un interés cultural, sino para ser más, para tener más realidad: el desarrollo de nuestra personalidad depende de ello. También por el placer estético que las palabras bien escritas producen.

A Karen Blixen (Rungsted, Dinamarca, 1885–ibídem, 1962), Isak Dinesen para la historia de la literatura, la autora de Memorias de África, Vengadoras angelicales y Cuentos de invierno, le gustaba inventar historias… y podía hacerlo de repente, sin preparar nada, cuando se le proponía el reto.

Escena de Memorias de África (Sydney Pollack, 1995).

Los valores según el papa Francisco

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La colección del Papa, los domingos junto con el diario ‘El Mundo’.

El diario El Mundo saca hoy, 8 de marzo, el primer libro de una serie de 15 dedicada a los valores morales y los niños… Todo ello auspiciado por el papa Francisco y la Fundación Scholas. Nos parece una feliz idea. La colección, llamada Biblioteca con Francisco a mi lado, contará con los siguientes libros:

1. La alegría
2. El coraje
3. La sencillez
4. La esperanza
5. La autoestima
6. La solidaridad
7. El esfuerzo
8. La diversidad
9. La creatividad
10. La prudencia
11. La amistad
12. La dignidad
13. La generosidad
14. La familia
15. La paz

(Facebook, 8 / marzo / 2015)