Autismo en el mundo

Cada 2 de abril se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. Anoche, por este motivo, aparecieron iluminados en azul muchos edificios y monumentos a lo largo del mundo.

ScreenShot

‘Concienciar’ es adquirir conciencia: no estamos solos, compartimos este frágil planeta con otras personas cuyas preocupaciones, deseos, tristezas y alegrías son básicamente como los nuestros. Esto es ‘con-ciencia’: ciencia o conocimiento compartido, bagaje emocional y raíz de la empatía, porque el otro es otro yo con el que puedo identificarme.

¿Habrá una conciencia universal? No somos místicos aquí, pero si la hay los autistas tienen un punto de vista, una riqueza con la que colaborar en ese patrimonio común, y ello es importante. Pero, para participar en lo de todos, hay que salir de uno mismo, exteriorizarse, y no hay otros incentivos para dejar el mundo interior que los que se recomiendan a las demás personas: la educación, la seguridad, el cariño y el respeto.

Anuncios

El disfraz: ¿ocultador o develador?

Uno elige el disfraz, afirmó G. K . Chesterton, no para ocultarse, aunque eso parezca, sino para manifestar su yo, pues el disfraz oculta el rostro y el cuerpo, pero devela la intimidad: aquello a lo que a uno le gustaría parecerse o que, por alguna razón, íntimamente prefiere.

Y el Carnaval favorece una vez al año esta forma de trasgresión, que no es más que un paso, disimulado por las caretas y el vestido, hacia el otro lado de uno mismo. Esto es necesario: nos libera de nosotros mismos y nos permite jugar a ser otro, a ensayar facetas que también tenemos pero que habitualmente nos es difícil desarrollar. Por eso todo Carnaval es liberador: las fiesta, como excepción, es tan necesaria como la vida cotidiana.

¿Fue el semiólogo italiano Umberto Eco quien dijo que el Carnaval es «la ruptura simbólica del orden establecido»? Esta festiva confusión de los roles sociales es inherente al bullicio carnavalesco. Momentáneamente, que todo parezca revuelto… a fin de sentir luego, con la vuelta a la normalidad, un revovado gusto por la sobriedad y el orden.

Ablación = Aberración

En el Día Mundial contra la Mutilación Genital Femenina, la ONU espera que esta repulsiva práctica termine en 2030. Muchos años nos parecen. Demasiados.

Es intolerable que la ablación exista y que sea justificada con pretextos religiosos, incluso por mujeres. La ablación es un delito y como tal debería ser considerado en la legislación internacional. Entendemos, no obstante, que sea difícil aplicarla.

Dos cosas se oponen a ello: la falta de aplicadores (la justicia, si no es ejercida, se queda en teoría) y el multiculturalismo, que es un grave error intelectual: todas las culturas tienen elementos inaceptables; la integración y el respeto mal entendidos llevan siempre a una culpable ‘no intromisión’. Pero cuando se trata de salvar a una niña de una atrocidad, ‘entrometerse’ para evitarlo es lo moral.

ablacion

(Imagen: Fundación Melior.)